Sobre Retrollage

Arte, Cultura

Patricia Alcántara Larco (Retrollage) –abogada de profesión y fotógrafa aficionada- atravesaba un momento difícil en su vida personal cuando encontró en el collage una actividad expresiva sorprendente para ella. “El collage es muy catártico, muy terapéutico –nos dice-. Yo necesitaba sacar mis emociones y fue muy fácil hacerlo con papel. Tomas pedazos de frases, imágenes, y de pronto tienes algo que expresa mucho y que es muy personal”.

Inspirada por esta experiencia y por su amistad con Kike Congrains –conocido artista del collage- Patricia continuó experimentando tanto con materiales como con técnicas, iniciando un proceso autodidacta que continúa hoy en día. Ese fue el inicio de una carrera artística muy satisfactoria para ella. Así nació Retrollage.

Retrollage se inspira en la estética de los años 40, 50 y 60. Para Patricia era un tiempo en el que había menos estímulos, la gente leía más y se preocupaba por asuntos existenciales. El mundo contemporáneo –sostiene- nos bombardea con mensajes relacionados al contenido pero nos distancia de las relaciones, nos va quitando el tacto, disminuye nuestra sensibilidad. Por eso la propuesta vintage de Retrollage no es solamente visual. “Mi soporte es el papel –cuenta-. Yo veo el lado analógico y por eso no trabajo con computadora sino a la antigua, con papel y tijeras”.

En su proceso creativo hay un ida y vuelta con los materiales que resulta muy dinámico. “Es muy divertido ir al jirón Quilca o a Camaná en el Centro de Lima a buscar libros y revistas viejos, fotografías antiguas. Pero también he usado servilletas, cintas, de todo”.  En el encuentro con las imágenes surgen proyectos, pero Patricia también obtiene inspiración de la música, de sus sueños… cualquier cosa puede llevar a la concepción de una nueva pieza.

La propuesta de Retrollage es intimista, basada en el interés de Patricia por la filosofía oriental. “Hoy en día todo te bombardea desde fuera, pero yo planteo una búsqueda hacia adentro. Encontrar un núcleo orgánico al sacar las caretas. Por eso al principio borraba las caras, quitaba las cabezas para que las personas florecieran en las imágenes”.  “Lo retro”, pues, encierra la apuesta por volver a un lugar interior más auténtico.

Patricia continúa ejerciendo el derecho, como free lance,  realizando consultas legales en las áreas del Derecho civil y de familia. Sin embargo, su verdadera carrera y su medio de vida están en el collage. De hecho, planea desarrollar otras líneas de trabajo, haciendo cojines, bolsos, encuadernación. “Para mí hay un antes y un después del collage. No me lo hubiera imaginado antes pero ahora no podría pensarme sin hacer collage. Ha sido, literalmente, un nuevo inicio”.

Mónica Iza

Mónica Iza